FAQs

>¿Qué factores pueden aumentar el riesgo de maltrato?

Existen una serie de factores de riesgo cuya presencia puede aumentar la probabilidad de que se produzca el maltrato. Estos factores de riesgo pueden estar presentes en:

  • La persona que es maltratada, como por ejemplo, que sea dependiente, que presente deterioro cognitivo, su edad.
  • En la persona responsable del maltrato, como el abuso de sustancias, la dependencia económica, el estrés.
  • En el contexto de la situación, por ejemplo, la existencia de mala relación entre el responsable del maltrato y la persona mayor o que vivan juntos.
  • Parece poco probable que la presencia de un único factor de riesgo sea suficiente para que tenga lugar el maltrato y/o la negligencia hacia personas mayores.

>¿Existen señales de alerta?

Para cada tipo de maltrato existen una serie de indicadores que deben hacer pensar en la posibilidad de que estemos ante una situación de maltrato.

  • Maltrato físico: moratones, fracturas, quemaduras, marcas de ataduras en las muñecas, dolor al ser tocado, heridas, desprendimiento de retina, ausencia de pelo o sangre en el cuero cabelludo.
  • Maltrato psicológico: cambios repentinos de conducta, miedo inexplicable, ansiedad, depresión, impotencia o indefensión, indecisión para hablar abiertamente, estar poco comunicativo/a, falta de contacto visual, agitación...
  • Maltrato económico: patrón irregular de gastos o de retirada de dinero de las cuentas de la persona mayor, cambios repentinos realizados en el testamento, falta de utensilios de higiene personal, vestido, etc., que la persona mayor debería ser capaz de permitirse, inclusión de nombres adicionales en la cartilla bancaria de la persona mayor, firmas en cheques u otros documentos, que no se parecen a la firma de la persona mayor, desaparición inexplicable de fondos o posesiones valiosas, facturas no pagadas, cuando se supone que alguien las está pagando.
  • Abuso sexual: moratones alrededor del pecho o en los genitales, enfermedades venéreas o infecciones genitales sin explicación, hemorragias vaginales o anales sin explicación, ropa interior rasgada, manchada o con sangre.
  • Negligencia: carencia de cuidado personal, úlceras por presión, malnutrición, deshidratación, no hacer caso a la persona mayor, suministro negligente de la medicación, vestimenta inadecuada, suciedad o falta de higiene...

>¿Quiénes pueden maltratar a una persona mayor?

Las personas mayores podrían ser maltratadas por cualquier persona que estando en contacto con ellas, se encuentre en una posición de control o autoridad con respecto a ellas, pudiendo incluir a familiares, amigos, vecinos, cuidadores formales, profesionales, etc.

>¿Qué características generales presentes en la persona mayor pueden hacer sospechar de la presencia de maltrato y/o negligencia?

Si usted observa alguna/s de las siguientes características en una persona mayor y sospecha que podría estar sufriendo maltrato y/o negligencia debe realizar una evaluación más pormenorizada con el propósito de confirmar esas sospechas.

Dentro de estas características generales destaca que la persona mayor: se muestre ansiosa, deprimida o contradictoria, temerosa y dependiente de su otra persona, etc.

>¿Qué características generales presentes en el responsable del maltrato pueden hacer sospechar de la presencia de maltrato y/o negligencia?

Al igual que en el caso de la persona mayor si usted observa alguna/s de las siguientes características en el resposable y sospecha que podría estar maltratando a una persona mayor debe realizar una evaluación más pormenorizada con el propósito de confirmarlo.

Dentro de estas características generales destaca que presente: estrés, depresión, excesiva preocupación por los costes, dependencia económica de la persona mayor, indiferente, colérico, con problemas con el alcohol o las drogas.

>¿Cuál es el perfil del responsable del maltrato y/o la negligencia hacia las personas mayores?

Cabe señalar que el maltrato, en el ámbito doméstico, podría partir de cualquier persona que tuviese que hacer frente a una situación de cuidado de un familiar mayor durante un periodo de tiempo prolongado, siendo esta situación no elegida por uno mismo, teniendo que compaginar esta responsabilidad con otras como el trabajo, los hijos, etc.

Por tanto, es muy importante, en primer lugar, ser sensibles con la situación en la que se encuentran los cuidadores para que no se les culpabilice, puesto que podría ser una víctima a su vez de la situación.

No obstante, a través de una serie de estudios se han englobado una serie de características bajo la etiqueta de perfil del responsable del maltrato, aunque algunas de ellas varían de estudio a estudio:

>¿Son detectados todos los casos de maltrato y/o negligencia hacia las personas mayores?

Existe un porcentaje importante de casos de maltrato y/o negligencia a personas mayores que no son detectados ni informados a las autoridades competentes debido a una serie de barreras que pueden surgir en la posible víctima de malos tratos (como por ejemplo, miedo a las represalias, vergüenza, deterioro cognitivo), en el posible responsable del maltrato (por ejemplo, negación, rechazar cualquier intervención en la situación) , en los profesionales (por ejemplo, falta de conocimientos, de recursos, miedo a las represalias por parte del maltratador hacia la víctima) o en la sociedad (como las actitudes edadistas hacia las personas mayores, falta de concienciación sobre el tema).

>¿Qué dificultades pueden surgir en la detección del maltrato y/o la negligencia?

Es muy importante tener en cuenta la posibilidad de que se produzcan, por un lado falsos negativos, es decir, que no se detecten casos de maltrato y/o negligencia, ya que algunos signos de maltrato pueden ser atribuidos a los cambios que se producen en el envejecimiento normal, por ejemplo que la presencia de moratones debidos a una caída sean atribuidos a problemas de equilibrio o visuales que tienen presencia con el envejecimiento y no a un posible maltrato físico.

Por otro lado, pueden tener lugar falsos positivos, de manera que se detecte un caso de maltrato y/o negligencia cuando realmente no lo es, por ejemplo, la presencia de confusión en una persona mayor puede ser debida a que esté sufriendo maltrato psicológico, pero también puede ser una consecuencia de la demencia.

>¿Qué se puede hacer?

Para prevenir el maltrato es muy importante que la sociedad en general, y los profesionales en particular, sean conscientes de la existencia del maltrato a personas mayores, que conozcan por ejemplo, en qué consiste, los tipos, los factores de riesgo que pueden aumentar la probabilidad de su ocurrencia y los indicadores que pueden señalar la presencia del maltrato.

A diferencia de lo que sucede en otras edades, en muchas ocasiones, la mayoría de las situaciones de malos tratos son no intencionadas y pueden resolverse con intervenciones psicosociales, sanitarias, etc. sin tener que llegar a poner en marcha intervenciones legales.

Alguna de las opciones de intervención son las siguientes:

  • El profesional debe realizar una evaluación pormenorizada de la persona mayor, del responsable y de la situación en la que ambos están incluidos.
  • Orientación y asesoramiento a la familia por parte de los profesionales sanitarios para evitar situaciones de negligencia y abuso, asesorándoles acerca de cómo realizar un cuidado eficaz.
  • Programas psicoeducativos en los cuales se le proporciona información al responsable acerca de aspectos básicos sobre el maltrato, cuidados de sí mismo (aprendiendo a manejar la ira, el estrés, la depresión, la ansiedad) y de la persona mayor (aprendiendo estrategias de manejo de situaciones difíciles).
  • Fomentar la utilización de servicios de respiro para el responsable, por ejemplo, a través de centros de día donde la persona cuidada permanece durante unas horas al día, o los servicios de ayuda a domicilio, que pueden proporcionar tiempo al responsable para que pueda ocuparlo en otras actividades.
  • Si la persona que maltrata presenta algún problema de tipo psicológico o psiquiátrico (depresión, ansiedad, abuso de sustancias) se le puede derivar a servicios de salud mental y/o a programas de rehabilitación.
  • En algunas circunstancias, es necesaria la vía judicial (por ejemplo, cuando la persona mayor se encuentra en una situación de peligro inminente).
  • Terapia familiar.

>¿En qué consiste el maltrato y/o negligencia a través del uso inadecuado de medicación?

Consiste en el uso inapropiado de medicación bien por una administración excesiva de medicación, o por la administración de medicación por debajo de los niveles estipulados. Puede dar lugar a una disminución de la calidad de vida de la persona mayor.

Este tipo de maltrato y/o negligencia podría ser el resultado de diferentes situaciones:

Administración excesiva de medicación:

  • Si la persona mayor cambia de médico podría tomar la medicación prescrita tanto por el nuevo médico y la prescrita por el médico anterior.
  • Podría haber olvidado que ha tomado la medicación y tomarla de nuevo.
  • Podría presentar adicción a la medicación (por ejemplo, tomando mayor cantidad de la prescrita, etc.).

Un cuidador formal o informal:

  • Podría administrar un exceso de medicación a la persona mayor para que esté "más tranquila", "sea más manejable", etc.
  • Podría no entender cómo debe administrarse adecuadamente la medicación. Podría olvidar que ha administrado la medicación y dar a la persona mayor otra dosis.
  • Administración de medicación sin el consentimiento de la persona mayor.
  • Utilización de medicamentos innecesarios.

Administración de medicación por debajo de los niveles estipulados:

La persona mayor:

  • Podría olvidar tomar la medicación.
  • Podría insistir en que ya ha tomado la medicación.
  • Podría olvidar comprar el medicamento.
  • Podría negarse a tomar la medicación.

La persona mayor:

  • Podría olvidar tomar la medicación.
  • Podría insistir en que ya ha tomado la medicación.
  • Podría olvidar comprar el medicamento.
  • Podría negarse a tomar la medicación.

El cuidador informal o formal:

  • Podría no ser consciente de las necesidades médicas de la persona mayor
  • Podría olvidar administrar la medicación.
  • Podría no entender cómo debe administrarse adecuadamente la medicación.
  • Podría olvidar comprar el medicamento.

Los indicadores de la presencia de este tipo de maltrato suelen ser:

  • Somnolencia
  • Hiperactividad
  • Agitación
  • Depresión
  • Incoherencia en el discurso
  • Confusión
  • Disminución de la actividad física y mental
  • Mal equilibrio
  • Resultados clínicos o de laboratorio anormales en análisis de sangre, orina, etc.
  • Disminución de los beneficios de la medicación
  • Obtener medicamentos desde farmacias distintas para evitar la detección
  • Mala respuesta ante la terapia
  • Cambio brusco de comportamiento o estado mental

>¿Dónde se produce una violación de los derechos humanos y civiles?

La violación de los derechos humanos y civiles significa negar a una persona mayor, o no tener en consideración sus derechos fundamentales (de acuerdo con la legislación, la declaración de derechos humanos, etc.), por ejemplo:

  • No tener en cuenta los derechos de una persona mayor.
  • Ocultar información a la persona mayor.
  • Negar intimidad a la persona mayor.
  • Abrir el correo personal de la persona mayor.
  • Tomar decisiones que afecten a una persona mayor sin consultarlas con él.
  • Restringir su libertad, por ejemplo, no dejarle salir, no permitirle asistir a la iglesia, etc.
  • Institucionalizar a la persona mayor en contra de su voluntad.
  • Negar a la persona mayor el apoyo necesario para ejercer estos derechos.
  • No informar a la persona mayor sobre sus derechos.
  • No prestar la asistencia médica adecuada.

Este tipo de maltrato puede afectar negativamente a la autoestima y a la confianza de la persona mayor.

>¿Cuáles son las barreras de detección del maltrato y/o negligencia por parte de la víctima?

  • Negación
    • No admite lo que está ocurriendo.
    • No quiere admitir que hay un problema.
    • Quiere proteger al posible responsable del maltrato de consecuencias negativas.
  • Miedo
    • A las posibles represalias por parte del responsable del maltrato (por ejemplo, un aumento en la frecuencia y/o intensidad del maltrato).
    • A la institucionalización.
    • A perder el contacto con el familiar y/o a dañar la relación familiar.
    • A que el cuidador (un hijo/a) no le permita ver a sus nietos.
  • Dependencia
    • Económica.
    • Alojamiento.
    • Emocional.
  • Vergüenza
    • Le avergüenza tener que contar a alguien que alguien en quien confía le está maltratando.
  • Culpa
    • Se culpa así mismo de la situación.
  • Sistema de creencias
    • Nadie puede ayudarle y no puede confiar en nadie.
    • Se lo merece.
    • Es un problema familiar y no hay que involucrar a extraños.
    • Nadie le va a creer.
    • Es un comportamiento familiar normal.
    • Nada va a cambiar la situación que está viviendo.
    • El maltrato acabará pronto.
  • Mal estado de salud
    • Está enfermo y/o débil.
  • Mal estado cognitivo
    • No puede comunicar o expresar adecuadamente lo que está ocurriendo debido por ejemplo a confusión, problemas de lenguaje, depresión, etc.
  • Desconocimiento acerca de la situación:
    • De los servicios que tiene a su disposición en la comunidad.
    • De sus derechos.
    • De que está sufriendo maltrato y/o negligencia, no lo reconoce como tal.
    • De la severidad de la situación que vive, cree que el "problema" no es lo suficientemente importante.

>¿Cuáles son las barreras de detección del maltrato y/o negligencia por parte de los responsables?

  • Negación: niegan la existencia del mismo por miedo a posibles consecuencias negativas para ellos.
  • Resistencia a la puesta en marcha de intervenciones una vez que el maltrato ha sido confirmado.
  • Oposición a que se evalúe a la posible víctima en privado.
  • Aislamiento social al que someten a la víctima para evitar que alguien pueda enterarse de lo que está ocurriendo.

>¿Cuáles son las barreras socioculturales de detección del maltrato y/ o negligencia?

  • Edadismo: actitudes negativas, desfavorables y de discriminación en función de la edad, considerando los derechos de las personas mayores como menos importantes que otros miembros de la sociedad "más productivos", disminuyendo el valor que se les concede como personas.
  • Falta de concienciación sobre el tema de los malos tratos hacia las personas mayores.
  • Percepción de la situación como normal: una misma situación puede ser considerada bien como una forma de maltrato o como una forma de interacción habitual entre la familia.

>¿Cuáles son las barreras de detección del maltrato y/o negligencia por parte de familiares, amigos, vecinos...?

  • No saben con quién hablar del tema.
  • No saben qué pueden hacer.
  • No quieren involucrarse.
  • No quieren revelar que el maltrato está ocurriendo y/o que ha ocurrido.
  • La persona mayor les ha pedido que no informen de ello.

>¿Cuáles son las barreras de detección del maltrato y/o negligencia por parte profesionales (del ámbito sanitario, servicios sociales, banqueros…?

  • Falta de conocimiento general sobre el maltrato: prevalencia, señales de alerta, aspectos legales, etc.
  • Temor:
    • A que la persona mayor pueda perder la confianza en ellos desde ese momento.
    • A que cualquier acción que lleven a cabo sea difícil de manejar, o que provoque mayor daño en la persona mayor (por ejemplo, debido a que el cuidador tome represalias contra ella).
    • A que, a pesar de que ellos informen de la situación, la persona mayor y/o el responsable del maltrato pueda negarlo.
  • Desorientación sobre pautas de actuación, ya que pueden no ser conscientes de que la situación que están presenciando es maltrato y/ o negligencia; de los servicios disponibles para esos casos; no saben a quién deben contárselo, etc.
  • Nihilismo terapéutico: creen que nada de lo que hagan va a mejorar la situación.
  • No quieren involucrarse en la situación para evitar interferir, por un lado, en las relaciones familiares entre la persona mayor y el cuidador y, por otro lado, en su relación profesional tanto con la persona mayor como con el responsable del maltrato.
  • La persona mayor les pide que no informen del caso.
  • Falta de tiempo y de privacidad con la persona mayor durante las visitas al médico.
  • Los signos o síntomas del maltrato y/o la negligencia podrían ser difíciles de detectar ya que muchos de ellos, en ocasiones, son erróneamente atribuidos a cambios asociados con el envejecimiento o a enfermedad física y/o mental.
  • Carencia de protocolos para evaluar y responder ante el maltrato y/ o la negligencia.
  • Carencia en la experiencia en la evaluación del maltrato y/o la negligencia apropiadas.
  • Falta de coordinación entre los profesionales.
  • La familia, el responsable del maltrato y/o la negligencia y/o la persona mayor se resisten a la intervención una vez que el maltrato es identificado.